viernes, 4 de abril de 2008

Aclaraciones

El otro día recibí un mensaje en el blog que me hizo pensar un poco. Resulta que escribir estas cosas me afectan bastante moralmente, más de lo que hubiera pensado.
Hace algún tiempo que no escribía ningún post. De hecho, en el trabajo no me apetece escribir, más que nada porque queda feo y representaría que tengo poca faena, cosa que no es cierto. Y durante los fines de semana no me apetece nada estar delante de un ordenador.
Esta semana he estado enfermo dos días y me he ausentado del trabajo el jueves y el viernes por dicho motivo. Esto me ha hecho pensar un poco en mi situación y creo que debería relajarme un poco más en cuanto las entrevistas, pues el estrés que hay que soportar es muy fuerte para mí. He arrojado la toalla ya, más que nada porque estoy deseando con todas mis fuerzas regresar a la universidad, donde estaba tan agustito. Y sólo espero que si llego a regresar algún día (puede que en el 2009), mi vida sea igual que antes. Tranquilidad, rutina y pocas horas de trabajo y desplazamientos.
Al principio de estar trabajando en Y, estaba mayormente deprimido. Ahora la amargura ha hecho meya en mí de forma bastante incontrolable, hasta tal punto que sólo puedo subsistir intentando acudir a entrevistas de vez en cuando, como si de esta forma se saciara una sed de esperanza bana de que encontraré algo mejor.
Pero son 30 las entrevistas realizadas ya, y empiezo a estar cansado... Muy cansado.