viernes, 16 de mayo de 2008

Mis últimas putadas

Tal y como me temía, la empresa fantasma que me contrató (X), no me pagó finalmente el incremento que me prometieron cuando acepté trabajar para ellos. Dicho incremento se tendría que haber hecho patente a mediados de marzo y jamás se realizó. Claro, como soy tonto (lo mismo sí, o sólo lo creen ellos), no me lo dieron en el momento de la liquidación final, que fue el día 30 de abril (45 días más tarde de cuando se tendría que haber realizado el incremento).

Claro que sí, ellos me dijeron que dicho incremento se habría realizado en caso de no dejar la empresa. Lo curioso del caso es que ni yo mismo ni ellos, en el momento en que debía realizarse el ascenso, sabíamos que yo dejaría la empresa el día 30 de abril. Yo me pregunto una cosa... ¿Si me lo hubieran realizado, les tendría que haber devuelto la parte proporcional del salario habiendo dimitido igualmente? Son cosas que hace que te rebanes la cabeza, como cuando el Oráculo le dijo a Neo: "¿lo hubieras tirado [un jarrón] si yo no te hubiese avisado?".
Yo aún así contento, porque estuve 4 días de ausentismo por enfermedad y me los pagaron igualmente. Esto compensa el poco incremento de sueldo que hubiera notado, ya que casi todo es para Hacienda.
De nuevo, esta experiencia me hizo pensar en cosas de la vida, tales como de dónde venimos, hacia dónde vamos, por qué hay tanto hijo de p*ta suelto, mentirosos, estafadores... Preguntas sin respuesta. La próxima vez que firme un contrato con preaviso de revisión salarial, haré que me firmen un papel donde conste la fecha donde se realizará dicha revisión. Esto es lo único que he aprendido de bueno en la empresa X. Por lo demás he aprendido a ser menos ingenuo y desconfiar más de las personas.