El blog de hoy está dedicado a un conocido mío que me ha comentado así como el que no quiere la cosa, que está cobrando cerca de 50.000 € sucios al año. Si contamos que vivimos en España, y lo que nos roban de Hacienda y demás haciéndolo todo legalmente, dicha cifra le situaría a una sueldo de algo más de 2900 € netos al mes, he aquí que empieza un cuento:
>>Érase una vez un chaval de un pueblo sin estudios, que de forma muy humilde consiguió un puesto indefinido. Ingénuo de él que no supo que estaba cobrando 55000 € brutos al año, lo que le equivaldría a un sueldo mensual de 3000 € netos mensuales. Él sólo se conformaba con sus ganancias netas mensuales. Lo más curioso del caso es que gente con estudios y presuntamente más inteligente que él, le consideraban corto, incluso estúpido, cuando la realidad es que estaba cobrando más de lo que ellos en su vida conseguerían. Mucha gente se rió de él, pensando que ganando 45000€ brutos al año, estaban superando sus ganancias mensuales. Lo que no sabían dichas personas, es que el humilde minero, seguiría ganando algo más que ellos, trabajando la mitad de horas que ellos al año. Y todo esto, sin haber malgastado años de su vida en una carrera.
>>Entonces el licenciado exclamó: "¡Oh Dios! Superior de mí, que yo creía que sería alguien en la vida, que por mis años de experiencia y mis estudios, estaría ganando más que un Don nadie!". Y el humilde minero le contestó: "No se tú, pero yo con mis 3000 euros al mes llego a fin de mes".
La moraleja de la historia es que por mucho que sepas de sueldos brutos al año, más vale que te plantees lo que realmente te queda neto a fin de mes, porque eso es lo único que cuenta. El minero no sabía de Hacienda, no sabía de estudios, pero ganarías más en su vida que mucho licenciados.
viernes, 25 de abril de 2008
Cómo cobrar 3000 euros al mes y no morir en el intento
lunes, 21 de abril de 2008
El ayuntamiento de Barcelona promueve la contaminación y el uso del transporte privado
El título de este blog es lo que egoístamente he considerado que es cierto en esta ciudad.
Resulta que el otro día me multaron con 50€ por saltarme un semáforo en rojo con la bicicleta. Sí, culpa mía por dos bandas: primero por saltármelo, totalmente adrede (lo llevaba haciendo hacía 2 meses) y segundo, por no saber que en bici era "ilegal" saltárselos en rojo. Ahora bien lo bueno, la palabra mágica que le falta a este texto para que todo tenga coherencia: PERO.
Pero era la primera vez que me hacían parar de la bicicleta para multarme. Les comenté una y otra vez que yo no conocía estas leyes, que no lo volvería a hacer, que yo soy de un pueblo en el que no existen los semáforos, sobretodo que no sería tan gilipoyas de haberme saltado el semáforo en rojo de haber sabido lo de las multas y más justo habiendo un coche de los municipales justo a mi lado (este fue el caso). La antipatía y menosprecio de los personajes uniformados dentro de su coche, era realmente indignante. Aún así me tuve que tragar la multa con su PDA.
Es posible que fuera mi culpa, pero todos cometemos errores. Y yo aprendí de este lo siguiente: la multa me la metieron un viernes, así que de momento los viernes bajaré en coche a Barcelona, porque aunque gaste más, me sale mucho más a cuenta que ir pagando 50€ de multa y tener que soportar la antipatía e indignación de los agentes, sin dejarme defenderme ni razonar nada.
Así pues, como decía al principio, a mi parecer (y de forma egoísta quizá), están promoviendo el uso del vehículo privado y la contaminación, pues de momento, en coche no me han multado, encima duermo 40 minutos más, llego antes y el tiempo invertido de viaje se reduce de 5 a 2 horas diarias.
Viva Barcelona y su política de transporte público, ecológico y/o movilidad sostenible. Así me lo han demostrado a mí.
Cada vez odio más esta maldita ciudad.
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Etiquetas: multa, odio, puteos, transporte